La solución es simple. Siga las instrucciones paso a paso para conocer el programa y saber cómo mejora la manera de conducir riesgosa de su hijo/a adolescente en un 70 por ciento durante las primeras semanas de participación en el programa.
Primer paso: el dispositivo incorporado dentro del auto para el espejo retrovisor se instala en apenas 30 minutos y es gratis.
Segundo paso: un dispositivo instalado cerca del espejo retrovisor del vehículo de su hijo/a adolescente se activa por movimientos erráticos y registra imágenes y sonidos.
Tercer paso: cuando ocurre un incidente, el dispositivo guarda los ocho segundos de grabación previos al percance y los cuatro segundos posteriores. Los incidentes que activan la grabación incluyen: un movimiento errático del vehículo, como frenados extremos, giros bruscos, aceleración repentina y choques.
Cuarto paso: la información es enviada en forma inalámbrica al Centro del programa Teen Safe Driver donde Erin, nuestro entrenador profesional de conducción, analiza y evalúa objetivamente los datos.
Quinto paso: recibe un informe de conducción semanal que mide el desempeño de su hijo/a como conductor/a comparando los objetivos de una conducción segura y los promedios de sus compañeros. Esta información solo la recibirá usted. Una vez recibida, puede ingresar para ver el informe y el video de los acontecimientos grabados, y obtener consejos para conducir de manera más segura.
Sexto paso: está comprobado que estas conversaciones ayudan a mejorar los hábitos de conducción de su hijo/a al cabo de unas semanas. Recomendamos hablar a menudo con su hijo/a adolescente sobre su desempeño como conductor/a. La información recibida a través del informe del Centro del programa Teen Safe Driver es el puntapié inicial para entablar una conversación.