Haga sus tareas para asegurarse de que su hijo universitario esté cubierto
Según el Departamento de Educación Estadounidense, cada año más de 35,000 delitos ocurridos en inmuebles tienen lugar en campus universitarios. ¿Si el lugar de estudio de su hijo universitario fuese el siguiente blanco de los delincuentes, está adecuadamente asegurado?
Generalmente, el seguro para dueños de casa proporciona cobertura de bienes personales a estudiantes que viven en dormitorios estudiantiles u otras viviendas propiedad de la universidad. Normalmente, la cobertura es de un 10 por ciento de los bienes de los padres. Si las posesiones de los padres están aseguradas por $100,000, el estudiante está cubierto por $10,000.
Sin embargo, si su hijo vive fuera del campus, su póliza de dueño de casa podría no cubrirlo. La pregunta clave es: ¿Su hijo es aún residente de su casa?
Una gran variedad de factores determinan la residencia. Si el estudiante regresa a casa en verano y se informa como dependiente en sus impuestos sobre ingresos, él o ella se considera como un residente de su casa. En ese caso, el estudiante estará aún cubierto por su póliza de dueño de casa.
Ese no es el caso de los estudiantes que viven en un apartamento durante todo el año y lo declaran como su dirección permanente. En ese caso, el estudiante ha establecido su residencia propia y su seguro para dueño de casa ya no se aplica. El estudiante deberá contratar una póliza para inquilino, por su cuenta, para su protección.
Una póliza para inquilino cubrirá no sólo las posesiones del estudiante universitario, sino también le entrega protección de responsabilidad civil si alguien resultara lesionado mientras se encuentre en las instalaciones.
El seguro para inquilinos tiene un costo de cerca de $100-$150 anuales, por $15,000 de cobertura. Esto es bastante asequible si se compara con los costos de reemplazar computadoras personales, equipos estéreo y otros artículos costosos que ahora los estudiantes llevan a la universidad.
La universidad es una oportunidad ideal para enseñar a sus hijos el valor de un seguro. Reúnase con ellos y su agente de seguros para asegurarse de que sus necesidades están cubiertas.